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SEMILLA DE MOSTAZA 100 GRS

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Las semillas de mostaza, se consumen en el tratamiento de la hipertensión arterial, el dolor de cabeza y la prevención de enfermedades del corazón. Las semillas son ricas en lípidos (en torno al 35 %) y contienen sinalbina,  Estos glucosinolatos son compuestos que se encuentran en forma natural en las semillas, y son parte de su mecanismo de defensa frente a insectos, los glucosinolatos pueden presentarse junto con la enzima que los puede hidrolizar, y son los responsables de los olores y sabores característicos tanto de la semilla como de los productos de mostaza.

Como utilizar:

Los aceites volátiles que contienen las semillas de mostaza pudieran ayudar a reducir la tensión en casos de migraña o cefaleas fuertes.

  1. Incorpora las semillas de mostaza en un frasco y, a continuación, inhala su aroma durante 5 minutos.
  2. Repite el tratamiento 2 o 3 veces al día si lo consideras necesario.

Los compuestos volátiles de este ingrediente también podrían ser útiles para despejar las vías respiratorias en casos de tos y resfriados. Su aplicación podría disminuir la congestión del pecho y ayuda a promover la eliminación de las flemas.

  1. Hierve las semillas en una olla con agua y, tras dejarlas reposar alrededor de 10 minutos, aplícalas en forma de cataplasma en el pecho.
  2. Haz el tratamiento durante 15 minutos, 2 o 3 veces al día.

Las semillas de mostaza concentran una cantidad importante de mucílagos, compuestos que mejoran el movimiento intestinal para aliviar el estreñimiento. Suelen utilizarse como sustituto de algunos laxantes convencionales, ya que son más suaves para el estómago y no afectan la flora intestinal.

1.- Para mejorar la digestión y reducir el estreñimiento, lo ideal es consumir dos cucharaditas de mostaza al día, acompañadas con la ingesta de abundante líquido.

Las propiedades antibacterianas y antiinflamatorias de las semillas de mostaza se pueden utilizar como remedio natural para el dolor y las infecciones en la garganta.

  1. Incorpora las semillas en agua hirviendo y déjalas reposar 15 minutos.
  2. Filtra el líquido y realiza gárgaras 2 o 3 veces al día.

Los aceites esenciales con acción antiinflamatoria que contienen estas semillas son ideales para relajar los músculos y articulaciones doloridas. Estos, al estimular la circulación, optimizan el proceso de oxigenación y ayudan a reducir las contracciones y la rigidez.

  1. Hierve las semillas en una olla con agua y, posteriormente, aplica cataplasmas en las áreas donde sientes dolor.
  2. Procura mantener la temperatura caliente durante 10 o 15 minutos, con cuidado de no llegar a quemarte.

La aplicación externa de semillas de mostaza en la piel nos permite acelerar el proceso de recuperación de las quemaduras superficiales causadas por el sol o cualquier fuente de calor. Sus antioxidantes estimulan la regeneración celular y, de paso, sus compuestos antibacterianos reducen el riesgo de infecciones.

  1. Muele una pequeña cantidad de semillas de mostaza (la que consideres necesaria) y humedécelas con agua fría hasta obtener una pasta.
  2. Lava la zona afectada con agua fría y aplícale el tratamiento con un suave masaje.
  3. Deja que actúe 3 minutos y enjuaga.
  4. Úsalo todos los días hasta que la piel se cure por completo

Por su capacidad para mejorar la circulación sanguínea, estas semillas son ideales para relajar los pies tras hacer actividad física de alto impacto, o bien, después de un día agotador.

  1. Añade un par de cucharadas de semillas de mostaza molidas en un recipiente con agua caliente y sumerge los pies durante 20 minutos.
  2. En este lapso, frota los pies entre sí para lograr un efecto más relajante.
  3. Repite el remedio 2 o 3 veces a la semana.

Contraindicaciones:

Aunque podemos emplear estas semillas en los remedios mencionados, es importante tener en cuenta que, en ciertos casos, su uso puede resultar contraproducente.

  • No deben ingerirse en cantidades excesivas, ya que podrían desencadenar vómitos y malestares digestivos.
  • Antes de aplicarse de forma externa, lo ideal es hacer una pequeña prueba para comprobar que no provoca reacciones alérgicas.
  • En pieles sensibles podría causar enrojecimiento, escozor y ampollas.
  • También puede tener efectos lacrimógenos y congestivos en personas alérgicas.
Con el apoyo de Andrés Reyes Galgani